¿Hacer magia es un arte?

Para responder preguntas como “¿Hacer magia es un arte?”, los magos están respaldados por un currículum colectivo que abarca milenios de experiencia y reconocimiento. Mejor conócelo antes de cuestionar la valía de los ilusionistas. Además, la complejidad, las habilidades y la espectacularidad que implica un acto de magia la equipara con el teatro, la danza y demás artes escénicas.

Los primeros registros de la existencia de magos se hallan en una de las cunas de la civilización: Egipto, hace más de 4000 años. De unos 2200 años antes de Cristo resulta un fresco localizado en la pared de una cámara mortuoria excavada en la actual ciudad de Beni Hassan. La pintura representa a dos hombres manipulando unos cuencos. Bajo uno se encuentra una esfera pequeña, a punto de surgir de manera “mágica”.

El papiro Westcar (sobre 1540 A.C.) es el primer documento en describir una función mágica en la corte del faraón Keops, protagonizada por el mago Dyedi, muy respetado y temido entonces por sus poderes “sobrenaturales”.

La Europa del siglo X D.C. conoció a estos artistas que viajaban de feria en feria, entre los que destacó el maestro Gonin (del siglo XVI), considerado fundador de una dinastía de magos.